1 diciembre, 2018

Vuelven los piojos ¿Cómo eliminarlos?

(Artículo publicado con el mismo título en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid)

Entre los muchos quebraderos de cabeza a los que se enfrentan los padres, el de los piojos es sin duda el más exasperante, por la mezcla de temor e impotencia con que muchas familias se enfrentan a este parásito. Y lejos de erradicarlos de una vez por todas, lo cierto es que cada vez están más presentes en nuestra vida diaria y ya actúan en cualquier estación del año. Curiosamente, en el siglo XX la prevalencia de la infestación por piojos en España era del 6,5%, sin embargo, ahora, un siglo después, se ha duplicado el porcentaje hasta el 12,7%.

¿A qué se debe este incremento? El principal motivo de esta gran incidencia es que los piojos se reproducen con gran rapidez y aprovechan el contacto capilar para propagarse. Estos parásitos no vuelan, pero pasan de una cabeza a otra cuando compartimos gorras, peines, diademas, cintas del pelo, etc.

Siempre se ha relacionado la presencia de estos bichitos con la falta de higiene, pero en realidad no diferencian entre cabellos limpios o sucios. Por ello, es importante erradicar este mito, ya que está demostrado que no es así, incluso estos parásitos prefieren el pelo limpio, con lo que cualquiera puede contagiarse.

Actualmente, los piojos se han convertido en un problema recurrente para los niños y sus familias y, aunque existen muchos tratamientos tradicionales para eliminar los piojos, a la hora de la verdad, las madres suelen acudir a las farmacias en busca de consejos para eliminarlos.

El farmacéutico, como buen profesional cercano a la población, explica detalladamente cómo utilizar la loción, el champú y la lendrera, y sobre todo, qué hacer para evitar el contagio. Está comprobado que el remedio casero no funciona, por lo que se aconseja seguir las instrucciones indicadas por el fabricante  del producto y las facilitadas por el boticario.

Últimamente se ha detectado la aparición de resistencias a estos tratamientos debido al uso incorrecto de los mismos, por ello se dispone de alternativas bastante eficaces como preparados a base de aceite de coco o dimeticona que matan al piojo de forma mecánica, produciéndoles la asfixia y deshidratación, y no generan resistencias. Las formas farmacéuticas que están resultando más eficaces son la loción alcohólica y el spray.

Para eliminar del todo a estos indeseables parásitos, es necesario poner en práctica estos diez consejos:

  1. Revisar el cabello de toda la familia en cuanto se detecta un caso de infestación.
  2. Utilizar repelentes de piojos para mantenerlos a distancia. Además, es importante que el protector o repelente tenga un olor agradable para que a los niños no les resulte incómodo.
  3. No compartir prendas que tengan contacto con el pelo, para evitar contagios.
  4. Pasar la lendrera para revisar a fondo el cabello mechón a mechón. Las zonas donde especialmente se suelen ubicar estos diminutos bichitos son en la nuca y detrás de las orejas. Necesitaremos una buena lendrera de púas metálicas, preferiblemente microacanaladas, con un espacio máximo entre las púas de 0,3mm. El uso diario de la liendrera es fundamental en épocas de infestación. Es importante no confiarnos: también debe usarse la liendrera al menos una vez por semana como medida de higiene preventiva.
  5. Eliminar los huevos o liendres además de los piojos, ya que de lo contrario, al cabo de unos días eclosionan. ¿Cómo sabemos si las liendres están llenas o vacías? Si son de color negro o parduzco suelen estar cargadas de baby-piojo. Si son blancas o transparentes, lo normal es que sean huevos vacios. Por otro lado, si están a más de 2cm del cuero cabelludo es probable es que sean de “episodios anteriores” porque el pelo ha crecido.
  6. En caso de encontrar piojos, consultar al farmacéutico el tratamiento más adecuado para eliminarlos.
  7. Aplicar el tratamiento sobre el cabello seco. Repetirlo a los 7-10 días ya que es el tiempo que tardan en eclosionar las liendres (por si hubiera quedado alguna suelta).
  8. No utilizar secadores de pelo de aire caliente tras aplicar tratamientos pediculicidas, puesto que el calor inactiva el efecto insecticida residual.
  9. Lavar las prendas a más de 60ºC, ya que los piojos no resisten el calor. También hay que limpiar los peines y artículos de pelo con un pediculicida.
  10. Aislar y aspirar los objetos que no puedan lavarse, para lo que es necesario introducirlos en una bolsa cerrada durante tres días, puesto que los piojos se alimentan cada 4-6 horas de la sangre del huésped, y de esta forma morirían.

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